Los diferentes tipos de defensas
¿Defensa inflable o de espuma?
La elección entre un modelo inflable de PVC y un parachoques de espuma depende del uso que le vaya a dar y del espacio disponible a bordo. Cada tecnología tiene sus ventajas según sus necesidades.
El parachoques inflable es el estándar del mercado. Su vejiga de PVC se infla entre 0,15 y 0,2 bar y está recubierta por una funda textil que protege el casco. Absorbe eficazmente los golpes y se desinfla para guardarlo de forma compacta en los cofres. Solo tendrá que inflarla antes de usarla y comprobar regularmente su presión. Con un buen mantenimiento, durará entre 5 y 8 años. La válvula de inflado accesible permite ajustar fácilmente la presión, y encontrará numerosos modelos en diferentes colores y dimensiones.
El defensas de espuma de polietileno ofrece una flotabilidad permanente sin riesgo de desinflado. Siempre listo para su uso, es ideal para regatas, maniobras frecuentes en esclusas y como defensa auxiliar. Aunque es más voluminoso que un modelo inflable, su forma rígida facilita su almacenamiento.
Precaución con viento fuerte: su ligereza puede hacer que se levante, pero un truco sencillo consiste en mojarlo con un paño húmedo para mantenerlo en su sitio. Aunque es más ligero, resiste menos los golpes repetidos que el PVC. Los modelos recubiertos de nailon evitan arañazos en el casco y son una excelente opción para la navegación fluvial o los espacios estrechos.
Formas: ¿cilíndrica, esférica o plana?
El defensas cilíndrico es el más común y versátil. Puede colocarlo vertical u horizontalmente según sus necesidades. Los modelos equipados con ojales o anillas en ambos extremos ofrecen una fijación sólida y una excelente durabilidad.
También existe una versión pasante con un extremo central, más económica: el cilindro rueda libremente y mantiene un contacto permanente con el muelle durante los desplazamientos.
El defensas esférico tiene una forma redonda óptima para absorber los golpes procedentes de todas las direcciones. Rueda fácilmente a lo largo del casco y se posiciona automáticamente en el punto de contacto. Especialmente eficaz en esclusas, pasos estrechos y amarres a couple, se desplaza rápidamente en situaciones de emergencia. Incluso se puede utilizar como boya de fondeo temporal. Utilícelo como defensa volante, una reserva móvil siempre lista para intervenir.
El defensas plano protege una gran superficie y ocupa poco espacio. Su espuma densa recubierta de nailon resistente es ideal para esclusas, botaduras y como defensa complementaria. Es ligero y se guarda fácilmente entre dos defensas cilíndricas.
Precaución en días de viento: puede levantarse y perder eficacia. Le resultará especialmente útil en espacios estrechos, para proteger los flotadores de los catamaranes o los pontones privados.
Dimensiona correctamente tus defensas
El dimensionamiento óptimo se basa en la regla de los 2/3 del francobordo: la longitud del defensas debe representar como mínimo 2/3 de la altura del francobordo (distancia vertical entre la línea de flotación y la cubierta).
Un parachoques demasiado corto se levanta con los golpes, dejando el casco sin protección. Si es demasiado largo, dificulta las maniobras y ocupa un espacio valioso en los cofres.
Mida el francobordo en el punto más ancho del barco para obtener un cálculo preciso.
Tabla de dimensiones según la eslora de su embarcación
| Eslora del barco | Diámetro del parachoques | Número mínimo | Espaciado |
| 3 a 6 m | Ø 9-12 cm × 40-50 cm | 6+1 volante | 1,5 m |
| 6 a 8 m | Ø 12-20 cm × 50-60 cm | 8+1 volante | 2 m |
| 8 a 10 m | Ø 20-25 cm × 60-70 cm | 8+2 volantes | 2,5 m |
| 10 a 14 m | Ø 25-35 cm × 70-90 cm | 10+2 volantes | 3 m |
| 14 a 20 m | Ø 35-50 cm × 90-120 cm | 12+2 volantes | 3,5 m |
Defensas flotantes
Prevea siempre al menos un parachoques esférico volador accesible en la cubierta. Esta defensa móvil se desplaza rápidamente para proteger las zonas expuestas durante maniobras delicadas o condiciones meteorológicas adversas.
Adáptelo a su uso
- Navegación costera ocasional: basta con el número mínimo. Priorice la calidad sobre la cantidad. Invierta en defensas con ojales reforzados.
- Amarre permanente en puerto: prevea 2-3 defensas adicionales para duplicar la protección del lado del muelle durante las tormentas. Instale defensas permanentes complementadas con defensas flotantes.
- Navegación fluvial (esclusas frecuentes): Combine defensas cilíndricas y planas. Las planas protegen una gran superficie en caso de contactos repetidos con las paredes de la esclusa. Mínimo 10 defensas para un barco de 10 metros.
- Amarre a costado: Duplique el número de defensas en el lado de amarre. Utilice defensas esféricas entre los cascos para absorber los impactos multidireccionales. Proteja la jarcia con defensas adicionales.
Coloque estratégicamente sus defensas
Ubicaciones prioritarias: primero la manga máxima
Instale su primer defensas en el mamparo, la parte más ancha de su embarcación. Es la zona de máximo contacto durante el amarre, el punto más crítico. Si está expuesto al viento o a la corriente, duplique la defensa en este lugar.
A continuación, separe el segundo y el tercer parachoques a ambos lados de la manga principal siguiendo la tabla de separación. Asegúrese de cubrir al menos el 75 % de la eslora de su embarcación.
Añada defensas adicionales en zonas específicas: una en la proa para las maniobras de avance y otra cerca de la popa para proteger durante las maniobras de marcha atrás. En los veleros, proteja también las salidas de los estantes.
Fijación: nudo de cabrestante + media llave
Puntos de fijación recomendados:
- Bases de los estantes (las más sólidas)
- Barandilla de popa
- Cornamusas específicas para defensas
- Rodillos altos (solo si los esfuerzos son limitados)
Para la técnica de fijación, domine el nudo de cabrestante asegurado con media llave revestida. El cabrestante se aprieta bajo tensión, pero es fácil de deshacer para ajustarlo. La media llave revestida permite aflojarlo rápidamente sin deshacer completamente el nudo. Apriete firmemente después de la colocación final.
Ajuste la altura correctamente
Un parabolas demasiado alto pasa por encima del muelle y deja el casco sin protección. Si está demasiado bajo, arrastra por el agua, se ensucia innecesariamente y pierde eficacia. Lo ideal es alinear el centro del parabolas con la línea de contacto habitual entre su embarcación y el muelle. Compruebe este ajuste con el muelle vacío y con el muelle lleno, ya que el nivel del agua varía.
En puertos con mareas importantes, ajuste según el coeficiente de marea.
Después de la instalación, realice una prueba sencilla: mueva ligeramente el barco hacia un lado y compruebe que el parachoques entra en contacto antes que cualquier otra parte del casco. Reajuste si es necesario.
Infle y mantenga sus defensas
Inflado: la presión ideal
Infle sus defensas con una bomba manual específica o una bomba de gasolinera en modo de presión progresiva únicamente. Nunca utilice un compresor de alta presión.
Introduzca la boquilla de inflado en la válvula y bombee hasta obtener una resistencia moderada bajo la presión de su mano. El parachoques debe hundirse ligeramente (1 a 2 cm) cuando se presiona firmemente con el pulgar. Un parachoques demasiado blando no ofrece una protección suficiente, mientras que un inflado excesivo puede provocar un rebote contra el obstáculo o incluso un reventón.
He aquí una prueba sencilla: presione firmemente con la mano plana sobre el parachoques. Si se hunde más de 3 cm, está desinflado. Si encuentra una resistencia total inmediata, está sobreinflado. Lo ideal se encuentra entre ambos: un hundimiento progresivo con una ligera resistencia.
Compruebe la presión cada 3 o 4 semanas, ya que es normal una pérdida natural de aproximadamente un 10 % al mes. Vuelva a inflarlo sistemáticamente antes de exponerse a condiciones difíciles, como una tormenta anunciada o un fuerte oleaje.
Mantenimiento y vida útil
Enjuague sus defensas con agua dulce después de cada salida para eliminar la sal, la arena y la suciedad. Insista en la válvula y la zona de fijación de los ojales, y déjelos secar antes de guardarlos.
Una vez al año, realice una limpieza a fondo con un producto específico para PVC, como los que se utilizan para los neumáticos. Evite los disolventes agresivos que debilitan el material. A continuación, aplique una protección UV para prolongar su vida útil.
Para eliminar las marcas negras de goma en el casco blanco, utilice jabón negro o un producto específico. Para el parachoques, basta con un producto de limpieza para PVC y un cepillo suave. Mejor aún, evite estas marcas utilizando fundas textiles.
Antes del invierno, desinfle parcialmente los defensas dejando aproximadamente un 50 % de presión para evitar arrugas permanentes. Guárdelos en un lugar seco, protegidos de los rayos UV, sin doblarlos nunca. Si es posible, cuélguelos o colóquelos en posición horizontal. La temperatura ideal de almacenamiento es de entre 10 y 20 °C.
Sustituya los defensas en cuanto aparezcan estos signos de desgaste: grietas en el PVC debido a una exposición excesiva a los rayos UV, pérdida rápida de presión que indica una válvula defectuosa o una microfuga, decoloración importante que revela un material fragilizado, rotura irreparable de la funda textil o ojales arrancados.
Equipos complementarios
Según su configuración, puede completar su equipamiento con defensas especializadas: defensas de proa para proteger la proa durante las maniobras, defensas de pontón para una instalación fija o boyas de amarre para señalar sus fondeos temporales.
Las fundas textiles protegen sus defensas de los rayos UV y evitan marcas en el casco. Los soportes de almacenamiento de acero inoxidable liberan espacio en sus cofres manteniendo sus defensas organizadas en el balcón.
Resumen: lo que hay que recordar
Para proteger el casco, lo primero es disponer de un equipo de defensas correctamente dimensionado y colocado. Estas defensas constituyen la primera línea de protección contra los golpes en el muelle, el roce en las esclusas y el contacto con otras embarcaciones.
Recuerde la regla de los 2/3: la longitud de sus defensas debe ser como mínimo dos tercios de la altura de su francobordo. Para una embarcación de 6 a 8 metros, prevea 6 defensas cilíndricas más 1 esférica volante. Aumente este número proporcionalmente para embarcaciones más grandes siguiendo la tabla de dimensiones.
Los defensas inflables de PVC son el estándar del mercado: robustos, eficaces y compactos una vez desinflados. Los modelos de espuma son adecuados para regatas y como defensas auxiliares. Opte por los cilíndricos para un uso polivalente, los esféricos como defensas volantes móviles y los planos para esclusas o espacios estrechos.
Coloque el primer parachoques en el punto más ancho de cada lado y luego separe los demás de manera uniforme. Fíjelos con un nudo de cabrestante asegurado con una media llave y ajuste la altura para que el centro quede alineado con la línea de contacto habitual. Recoja siempre los parachoques durante la navegación: crean una resistencia importante y pueden desprenderse.
El mantenimiento es sencillo: enjuáguelos con agua dulce después de cada salida, compruebe la presión cada 3 o 4 semanas y guárdelos protegidos del sol. Los defensas bien mantenidos duran entre 5 y 10 años y le evitan costosas reparaciones del casco.
Preguntas frecuentes: sus preguntas más habituales sobre los defensas
¿Cuántos defensas hay que prever como mínimo?
Para una embarcación de entre 6 y 8 metros, prevea como mínimo 6 defensas cilíndricas más 1 esférica volante. Aumente este número proporcionalmente según la tabla de dimensiones para embarcaciones más grandes. El principio es sencillo: es mejor tener una defensa de más en los cofres que un casco dañado. Nunca navegue con un equipo insuficiente.
¿Defensa horizontal o vertical?
Depende de la configuración de su pontón y de su casco. La posición vertical sigue siendo la estándar para un amarre lateral clásico. Opte por una posición horizontal si su francobordo es limitado, para la navegación fluvial o para una protección ampliada a lo largo de un casco plano. Algunos marineros alternan las dos posiciones para optimizar su cobertura.
¿Qué color elegir?
Los colores vivos como el rojo, el naranja o el amarillo ofrecen una mejor visibilidad si utiliza su defensas como boya de fondeo temporal. El blanco o el crudo aportan una discreción estética, pero se ensucian rápidamente. El azul marino o el negro ocultan mejor la suciedad, pero cuidado: estos tonos oscuros se calientan más al sol, así que recuerde comprobar la presión regularmente. Tenga en cuenta que algunos puertos imponen colores uniformes para armonizar todas las plazas.
¿Se puede reparar un parachoques perforado?
Sí, con un kit de reparación de PVC (tipo reparación neumática). Limpie la zona dañada, lije ligeramente, aplique un parche y un pegamento especial para PVC. Deje secar 24 horas antes de volver a inflar. Si el desgarro supera los 5 cm o se encuentra cerca de la válvula/ojal, se recomienda sustituirlo.
¿Cómo evitar las marcas negras en el casco?
Hay tres soluciones: instalar fundas textiles en los defensas (la más eficaz), utilizar defensas blancas/claras que marquen menos, o colocar un paño húmedo entre el defensa y el casco durante los amarres prolongados.
Limpie regularmente el casco con productos específicos para eliminar las marcas recientes antes de que se incrusten.
¿Están permitidos los defensas en la navegación?
No, debe recoger los defensas al zarpar. Solo hay algunas excepciones: maniobras portuarias, paso por esclusas y navegación en zonas congestionadas a velocidad reducida. Los defensas que se arrastran durante la navegación crean una resistencia excesiva, aumentan el consumo de combustible y pueden desprenderse.
¿Qué hacer si un parachoques se desinfla en el mar?
Utilice su fajo de amarre de emergencia: precisamente por eso debe tener siempre uno a bordo. Si no tiene uno a mano, improvise una protección temporal con cojines, chalecos de espuma o ropa enrollada que fijará firmemente. Si su fajo simplemente ha perdido presión, vuelva a inflarlo manualmente por la válvula. En caso de perforación, espere a estar en el muelle para repararlo.